Cuando ves un proyecto creado con amor, que funciona y que encanta a los niños, no se puede pasar por alto. Hace dos años Alberto y yo fuimos de excursión a La Jarradilla y sin duda, hemos querido repetir.
Hemos disfrutado conociendo Tezanos y está quesería familiar en la que hemos creado nuestro propio queso.
¿Cuánt@s habéis aguantado sin probarlo hoy?
